El trabajo en el campo es uno de los más duros en la actualidad, pero muchos entran en él por diversos motivos, ya sea por necesidad o por gusto, y se ven en los distintos campos del valle de San Luis. Tal es el caso de Ángel Rodríguez Nieblas, de 58 años de edad, quien se dedica a ser jefe de cuadrilla en el sistema de riego en los terrenos agrícolas de hortaliza, se encarga de preparar el sistema de goteo.
“Mi entrada al trabajo es a las 5:00 de la mañana, y nos retiramos a la 1:00 de la tarde todos los días, ya con la experiencia, es fácil el trabajo, incluso hay mujeres laborando en los campos”. Él se encarga de alrededor de 17 a 18 ranchos en el valle, que pertenecen a una sola empresa, es mucho tiempo lo que le lleva cubrir a todos; la preparación puede ser de uno a dos días.
Cuando van poniendo la semilla, trae un sistema que va colocando la cinta, es decir, va sembrando y va tendiéndose la cinta; luego, hay que conectar la tubería y meter el agua para que se riegue el terreno. Reconoció que hay ocasiones en que el agua que usan para regar las parcelas no son suficientes, y sus jefes son los que batallan para conseguirla, ya que solo él se encarga de preparar el sistema de riego.
“Sí batallan a veces para tener el agua suficiente, pero cuando eso pasa, usan agua del pozo y con eso compensan la escasez”.
Los cultivos que ha regado a lo largo de las jornadas, han sido leek, cebollín, repollo, coliflor, quelite chino, sandía, entre otros. Como es temporada baja traen en la cuadrilla nueve personas, pero cuando es temporada alta, llegan a tener hasta 18 a 20 personas. Expresó que, antes de dedicarse al campo, era pescador, y lograba la captura de varias especies tales como la curvina, sierra, chano; pero ya no se paga lo suficiente para solventar gastos.
Por necesidad
Por su parte, María de Jesús Hernández García, 35 años de edad y originaria de San Luis, ya cuenta con por lo menos cinco años laborando en esa empresa y atendiendo los trabajos en el campo.
Comentó que, a pesar del calor (que muchas veces es intenso y tienen que sacarlo adelante), tienen que hacerlo, haciendo tiempo extra pero el objetivo es dejar el sistema de goteo bien, para que haya un correcto riego en la parcela. La razón por la que entró a trabajar en el campo ha sido por necesidad, aunque le ha agarrado el gusto; incluso, su familia la respalda, aunque no les guste mucho esa profesión.
María tiene dos hijos, uno de 15 años y otro de 9, por lo que tiene que sacar adelante a ellos, así como su padre. "Ellos me dicen que tenga mucho cuidado y que me proteja del calor, por lo que tomamos mucha agua y sueros, para evitar problemas”.
Suscríbete a nuestro Newsletter y recibe las notas más relevantes en tu correo
Externó que el ser madre soltera, le da mayor valor al esfuerzo que representa el trabajar en el campo, considerada una profesión muy complicada, más en las condiciones actuales. “En la casa casi siempre estoy sola, yo me encargo de pagar los servicios (luz y agua), ellos ocupan todo mi tiempo y los tengo que sacar adelante”.